En el año 2016, durante una entrevista con alumnos de periodismo, Gustavo Cordera hizo una apología de las violaciones de mujeres y se quejó del límite de edad que la ley impone para mantener relaciones sexuales con una menor. Fue imputado por el delito de “incitación a la violencia colectiva” y sobreseído en 2020. Al comentar aquel episodio durante un reciente diálogo con Pedro Rosemblat, el cantante se victimizó, empleó el recurso de hablar de un “personaje” para referirse a sus propios dichos, y en definitiva no se hizo cargo de la barbarie de la que fue protagonista en ese entonces.