El avión de la Fuerza Aérea Argentina llegó cinco minutos después de las 16.30 a Lima, Perú. Llevaba a los siete policías de la PFA e Interpol y tres de la Bonaerense que fueron a buscar a Matías Agustín Ozorio, el ladero de “Pequeño J”. Ambos están señalados ambos como coautores del triple femicidio narco de Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez en una casa de del ladero de Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, tras su arresto en Lima.
El general de la Policía Nacional del Perú, Óscar Arriola, había confirmado que el trámite administrativo fue culminado de manera exprés. La medida respondió a un pedido de las autoridades argentinas, que reclaman su entrega para profundizar las indagaciones del caso.
“Estas dos personas pudieron haber estado transitando por un año y dos años acá en el Perú y nadie hubiera tenido conocimiento de nada. Todo nace porque la policía argentina se comunica con la policía peruana y traslada la información en un alto grado de confianza”, señaló Arriola al detallar cómo se inició el trabajo de inteligencia.
La situación de Valverde es distinta por su nacionalidad peruana. Arriola precisó que su proceso se enmarca en la figura de la extradición y dependerá de la actuación del Poder Judicial, el Ministerio Público y las autoridades argentinas.
“Él, al ser un ciudadano peruano, va a tener que tener otro tratamiento, otro procedimiento. Y pasa por la extradición y algunas otras instituciones jurídicas que nuestro poder judicial y el poder judicial de Argentina tendrán que definir”, explicó el comandante general de la PNP.